Ocasionan daño generalizado normalistas de la Mactu

En un acto de intimidación y provocación, estudiantes de la Escuela Normal Rural Mactumactzá, encapuchados y armados con bombas molotov, cohetones y petardos, mantienen tomada la obra del Doble Paso a Desnivel del Libramiento Norte por séptimo día consecutivo, en Tuxtla Gutiérrez.

Esto, genera pérdidas millonarias al sector obrero y constructor, además siembran terror a los vecinos y automovilistas. Asimismo, existe daño económico a microempresas de los alrededores que dependen de la venta de comidas y abarrotes a obreros, y aunado a eso se detiene la marcha de esta importante obra.

El secretario del Trabajo del Sindicato Estatal “Fidel Velázquez”, Adolfo Ríos, sostuvo que en cuatro paros a lo largo del tiempo que lleva la obra, suma más de un mes sin trabajar, en detrimento de la economía de unas 300 familias, entre obreros, volqueteros, camioneros, soldadores, operadores, maquinistas, ingenieros, entre otros profesionales de la construcción.

Dijo que alrededor de 80 camiones, decenas de máquinas pesadas y grúas, están varadas desde hace siete días, con una pérdida cercana al millón de pesos semanales, pues no se puede trabajar en estas condiciones de riesgo e inseguridad, toda vez que los normalistas son violentos, incluso este lunes tuvieron que abandonar la obra, pues los atacaron con bombas desde distintas partes de la obra.

Por su parte, el volquetero José Edy Utrilla lamentó la actitud de los normalistas porque mientras él no trabaja no gana, pues los camiones están varados. “Aquí estamos parados desde el jueves, que entiendan que tenemos que mantener a nuestras familias”, expresó.

“Esos muchachos no son escueleros, son malandros, porque carro que agarran, carro que desvalijan. Nadie de nosotros se quiere arriesgar a trabajar en esas condiciones. Que los encierren ya, quieren una carceleada”, enfatizó.

Al señalar que no son los únicos que están secuestrados, porque los normalistas mantienen retenidos vehículos de empresas privadas, el obrero Roberto Domínguez hizo un llamado a los normalistas, ya que están hartos de esta situación que ha ocurrido durante el proceso de la obra. “Solo les pido que nos dejen trabajar, nosotros no tenemos nada que ver con ellos”, reflexionó.

Al respecto, doña Petrona Escobar Cruz, propietaria de un changarro de abarrotes, indicó que sus ventas bajaron casi al 100 por ciento, debido a que si lo obreros no trabajan ella no tiene venta. Con esto, no vienen a consumir alimentos, por lo que “sí nos está afectando en gran manera”, sostuvo.

Y como vecina, añadió doña Petrona, tantito peor, queremos que la lleven a otro lado esa escuela, porque es la misma historia de siempre desde hace muchos años. “Vivimos con mucho temor, varias veces han brincado la barda y se meten en las casas, pasan corriendo como locos, y algunos hasta se llevan cosas”, recordó.

Manuel de Jesús Gómez, otro vecino, señaló que la Normal Rural Mactumactzá no es escuela, porque “ahí puro malviviente hay, roban cosas, paran los carros y secuestran”. Además, reiteró, son agresivos, incluso los proveedores de los negocios ya no quieren venir, porque temen a que sean saqueadas sus mercancías.

Como automovilista, doña Dulce Ramírez Escobar, pidió intervención de las autoridades, dado a que cada vez que pasa por la zona siente temor a que los normalistas puedan agredirla o dañar su auto, pues están acostumbrados secuestrar y robar mercancías de los camiones de carga, incluso queman patrullas; “qué podemos esperar nosotras”, acotó.

Don Emilio Palacios Jiménez, dueño de un pequeño de negocio de hojalatería, pidió a las autoridades que le pongan un hasta aquí a los normalistas, hacen lo que quieren, y está afectando a toda la gente de por aquí. Por supuesto que no es una actitud propia de estudiantes, es meramente vandalismo.

Al reflexionar que si esto hacen siendo estudiantes, el operador de excavadora, César Molina, se preguntó que harán cuando sean maestros en las aulas, qué ejemplo le darán a los niños. Claro que tienen derecho a manifestarse, pero que no afecten a terceros, “todos vivimos al día y necesitamos llevar dinero a la casa”. Para ellos, dijo, esto ya es un modus operandi.

Uberlaín Simuta, otro trabajador de la obra, se preguntó a qué horas estudiarán estos jóvenes, pues todo el tiempo están generando violencia, todo el tiempo están quemando automóviles, secuestrando y saqueando mercancía de los camiones de carga, por lo que pidió a los normalistas a que tomen conciencia del daño que están ocasionando.

La señora Brenda Ivón Mota, obrera de la empresa Coyatoc, relató que este lunes sus compañeras corrieron peligro, porque las bombas detonaron cerca de ellas, por lo que dijo: “Ya estamos cansadas, queremos trabajar, nosotras somos el único sostén de nuestras familias, de nuestras hijas, de nuestras casas”, comentó.

Magdahí Hernandez, empleada temporal de la obra, teme a que sea despedida o forme parte del recorte del personal y no es justo, debido a que con eso pago mis estudios escolares para salir adelante. “El lunes todas salimos corriendo y nos escondimos, ya que hubo muchas detonaciones que espantó a todos”.

Este es el sentir de las y los ciudadanos, automovilistas, obreros y pequeños comerciantes, luego de que estudiantes de la Normal Rural Mactumactzá corrieron con bombas molotov y cohetones al personal de la obra del Doble Paso a Desnivel del Libramiento Norte.

Todos ellos coinciden en que este plantel sea cambiado de sede a otro municipio, donde sea realmente rural, debido a que siempre generan bloqueos, violencia, quemas de vehículos y robo de mercancía de los camiones de carga. ¡Es un basta ya generalizado!

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